3 marzo 2024
Seseña

Conclusiones de la auditoría de cuentas del Ayuntamiento de Seseña sobre los años 2012-2019

El prestigioso y reconocido economista Adolfo Dodero Jordán ha sido el encargado de auditar la situación económica del Ayuntamiento de Seseña entre los años 2012 y 2019, periodo en el que el ayuntamiento estaba gobernado por el Partido Popular, en la que destacan, entre otras, las siguientes conclusiones:

  • La baja inversión realizada en el municipio durante estas dos legislaturas. Y es que la media fue de 23,79 euros por habitante al año, muy por debajo de la media del resto de municipios españoles, que superaba los 123 euros. Esto se traduce en el tremendo deterioro en el que se encuentra el municipio, en el que en las dos legislaturas de gobierno del PP se realizó un gasto mínimo que, lejos de mejorar el estado del municipio e incrementar y dotar de servicios a todos los núcleos, hizo un mantenimiento precario que con los fenómenos acontecidos de la DANA en agosto de 2019 y la borrasca Filomena en enero de 2021, ha supuesto encontrarnos en esta situación.
  • Falta de liquidez por el incumplimiento reiterado de la presentación de las liquidaciones desde el año 2015 que, si bien este trabajo debe realizarlo un funcionario, siempre seguía las directrices del responsable del área, esto es, del Concejal de Hacienda, Jaime de Hita, sin perjuicio de que la responsabilidad de dotar de medios personales y materiales al Ayuntamiento es del Alcalde-Presidente, que en aquel momento era Carlos Velázquez Romo.
  • Esta falta de liquidez ha supuesto para nuestro municipio situarse un 50% por debajo de la media de pago del resto de municipio, en junio de 2019 las obligaciones reconocidas (facturas pendientes de pago) superaban los 5.700.000 euros frente a los 3.245.643,45 de euros disponibles en las cuentas municipales.
  • Esta situación supuso un incremento del periodo medio de pago a los proveedores de más de 117 días y un colapso en el que aún hoy se sigue trabajando desde el área económica del Ayuntamiento.
  • Destaca también el pago de facturas sin dotación económica en el presupuesto. Son los denominados pagos no presupuestarios usados por el PP para el pago de facturas que, en algún caso, llegó a alcanzar un importe desorbitado. Como ejemplo, la emitida por la empresa CGI contratada por el Ayuntamiento para la gestión de impuestos municipales que con un importe de más de 900.000 euros, el Sr. Velázquez se negó a pagar a pesar del contrato que les avalaba y que posteriormente, una sentencia judicial obligó a pagar junto con sus correspondientes intereses, lo que se tradujo en un desembolso de más de 1.500.000 euros de los ahorros del Ayuntamiento. Si el entonces Alcalde hubiera cumplido con el contrato en vigor, el municipio se habría ahorrado cerca de 600.000 euros.

 

  • La falta de información a los vecinos respecto a los periodos de pago de tributos así como la posibilidad de personalizar los pagos para que estos fueran más accesibles a los vecinos ha determinado que la gestión de cobro en el periodo voluntario también se situé por debajo de la media de los municipios españoles, suponiendo un perjuicio a los vecinos al tener que enfrentarse con posterioridad al pago de los impuestos o tasas con recargos e intereses.

 

  • Respecto a la estructura tributaria, destaca la conclusión que realiza el economista Adolfo Dodero en la que indica que el tipo de gravamen del impuesto del IBI debería de actualizarse para dar continuidad y mejora a los servicios públicos, no haciendo uso de otros recursos como los cánones que se perciben puntualmente y que, de existir, deberían de destinarse a inversión y mejora de infraestructuras.

La recomendación efectuada por el mencionado economista, a pesar de ser la menos grata para un equipo de gobierno, se llevó a cabo por responsabilidad, y en diciembre de 2019 se actualizó el tipo de gravamen que pasó del 0,402 al 0,470, lo que ha supuesto corregir esta deficiencia que, año tras año, acarreaba una pérdida de fondos para el Ayuntamiento y condenaba al municipio a servicios públicos precarios, muy por debajo en calidad y cantidad a los prestados por otros municipios de similares características.

Decisión que el anterior equipo de gobierno no acometió por la falta de responsabilidad en la gestión y por su pasividad y que, a pesar de la escasez de recursos, nunca quiso afronta condenando a este municipio a la precariedad de servicios públicos y el abandono del mantenimiento del patrimonio municipal.